| Arte de Sanación Sat Nam Rasayan. |
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Sat Nam Razayan significa en sánscrito “abandono ultraprofundo en la esencia de la Verdadera Identidad”. Este arte milenario de sanación de origen hindú utiliza para curar únicamente el estado acrecentado de conciencia. Respetando la tradición, el maestro hindú Yogi Bhajan enseñó en silencio y durante diez años a su discípulo mejicano Guru Dev Singh el arte de este sistema de curación. Un buen día, Yogi Bhajan le miró y le dijo: “Guru Dev, ahora sólo tu y yo conocemos en el mundo este espacio curativo, ¿qué sucedería si nos muriésemos mañana?. Ve a Italia, crea una Escuela y sistematiza un modelo que facilite el aprendizaje de la enseñanza a cualquiera persona que quiera aprender a sanar y escribe un libro cuya sólo lectura enseñe a curar”. Guru Dev así lo hizo, corría el año 1987 y diez años después se editaría en español el primer y único manual existente sobre Sat Nam Rasayan, fruto de multitud de cursos y conferencias impartidas por todo el mundo.
Condicionamos la experiencia a nuestra subjetividad, percepción que además está consensuada por el sistema de tal manera que todos percibimos según las mismas reglas y parámetros, lo que solidifica y homogeneiza nuestra visión de las cosas. Aprendimos a percibir y reaccionar ante las cosas de la misma manera, anulando otra forma de percibir, así estamos limitados, atrapados en una visión que nos impide percibir otras bandas de la realidad. Las proposiciones En lugar de relacionarnos directamente con el mundo lo hacemos a través de nuestras ideas y esto nos separa de la realidad. Creemos que la vida es como la interpretamos y esto es un error. Llamamos proposiciones al conjunto de definiciones, interpretaciones, ideas o juicios sobre las cosas que nos distancian de la realidad. Proposiciones que forman parte de la estructura mental, no del evento. Tus proposiciones hacen que te relaciones con la realidad de una determinada manera y crean una tendencia. La contracción Decimos en SNR que nuestra conciencia está contraída, es decir que todas nuestras experiencias y acciones están limitadas. Al identificarte, en el espacio sensible aparecen las contracciones (opresión, bloqueo, dificultad, nudo, etc). La no-diferenciación En SNR la práctica de la neutralidad conduce al estado de no-diferenciación, que representa la unión de la conciencia individual con la conciencia del universo donde, al tiempo que se reconoce a sí misma, se sabe parte de una conciencia universal que todo lo abarca. El espacio sensible El espacio sensible es la totalidad de las sensaciones que experimentamos o sentimos. Sirve para relacionarnos con algo o alguien simplemente "sintiendo qué se siente cuando se siente". Las sensaciones no son algo subjetivo y aislado, son elementos de comunicación y transformación. Es una vía para investigar el universo de lo irracional. Trabajaremos con las sensaciones cotidianas, las experiemntadas a través de los sentidos o diversos estados de ánimo. "Todos podemos sentir las sensaciones que nos suceden en cada instante y para ello basta con prestar atención a las sensaciones que nos suceden en cada instante". En el 1er Nivel de Sat Nam Rasayan, que se adquiere con la práctica de un año de curso de formación, se aprende a permitir lo que se siente. Por permitir se entiende ser conscientes de las sensaciones sin condicionar ni hacer proposiciones mentales a lo sentido. Sentir lo que se siente en cada instante, ya sea una sensación molesta o un cosquilleo o lo que sea, y dejar que esta sensación suceda sin interpretarla. Las sensaciones no son diferentes unas de otras y al permitirlas sucede que se perciben más, accediendo a la experiencia de un universo sensible ilimitado. Al permitir sensaciones, todas están presentes en la conciencia del curador. No hace falta concentrarse en ellas, la no concentración es un aspecto importante del Sat Nam Rasayan, que implica mantener un espacio de silencio interno mientras se percibe el universo sensible. Las sensaciones se interrelacionan y componen un cuadro o paisaje, se funden pero no se confunden. Todas las sensaciones están incluidas en el espacio sensible. Relacionar unas sensaciones con otras, estimula la sensibilidad. Seleccionar una sensación consiste en reconocerla entre otras y permitir que siceda sin concentrarse en ella, atento a las demás. Cuando permititmos sensaciones, las seleccionamos en el espacio sensible, la elegida se amplifica y gana matices, aunque debemos mantenernos atentos a las demás, a todo el conjunto de sensaciones.
"En el espacio sensible todo lo que se sabe es porque se siente. lo único que puedes sentir es a ti mismo sintiendo y toda sensación está incluída en la relación. Características del Espacio Sensible 1.- Es el medio para aprender la Neutralidad. 2.- Sentir qué se siente cuando se siente, cualquier sensación, por desagradable que sea. 3.-Permitir todo lo que sucede en el espacio sensible es no hacer, no proponer, no condicionar, no juzgar, no alimentar, reaccionar o luchar, así cualquier cosa se desvanece. permitir es no diferenciar, no distanciar, es unir la conciencia individual con la conciencia universal. 4.-Borrar los límites de las sensaciones (resistencias) hasta no hacer proposicines y silenciar la mente. 5.-Al igual que produces pensamientos, produces silencio. 6.-Al igual que propones, dejas de proponer. 7.-Todas las sensaciones están en la conciencia del curador. 8.-No concentración, sí atención. Si te concentras o identificas, contraes el espacio, lo limitas. 9.- Parta curar hay que mantener la intención.
Cuando permitiendo sensaciones surge un obstáculo, límite, condicionamiento, interpretación, etc, estamos ante las resistencias, que son contracciones o sensaciones de límite. Ante las resistencias habremos de permitirlas, incluyéndolas como una sensación más del espacio sensible, así desaparecen y con ellas los condicionamientos que las producían. Esta es otra clave del 1er Nivel "permitir resistencias es la estrategia para lograr un espacio amplio e intenso y también para curar. Si dejas de sentir, te sales del espacio. “En el Primer Nivel, "el curador siente las sensaciones que le produce la relación con el enfermo y, haciendo que desaparezcan sus resistencias, modifica la enfermedad” Al adentrarse en la práctica, la sensación de distancia que se produce en nuestra relación con el universo desaparece y todo se vuelve cercano. Lo que primero fueron sensaciones de duda, de limitación o separación dejan lugar a otras más amplias que reflejan el mundo que nos rodea. “El diagnóstico no es imprescindible para curar, la curación sucede tanto si el curador entiende como si no entiende el significado de lo que siente”. “El espacio sensible es ilimitado, cualquier contenido del universo puede manifestarse a través de las sensaciones del curador, quien gracias a ellas podrá comprender el evento”. La intención y la atención Con la intención el practicante da dirección a la fuerza o energía que invoca, es el propósito, la meta. Al ser el Espacio Sagrado neutro, para curar es preciso dar una intención curativa. “ La intención es la dirección que imprime el curador a su relación con el Espacio Sagrado”. La intención se establece al decidirlo, es una decisión, una chispa instantánea, una postura y no un pensamiento. Lo importante de la intención es mantenerla. Mantener una intención requiere un estado de silencio interno. Sostener esa posición de la conciencia durante la curación. Para eso el yoga es una técnica perfecta. El ser humano tiene dos poderes: 1.- La atención o capacidad de permanecer atento a la experiencia en el presente. 2.- La intención o capacidad de mantener un objetivo. Un espacio lleno de proposiciones no permite la trascendencia y, sin esto, no hay sanación. Cómo abrir el espacio sensible: Cierra las ojos y diriger tu atención a sentir todas las sensaciones que puedas percibir, todas son válidas, no sentir también es sensación, es reconocerlas, hacerse consciente de ellas. Permitirlas es ceder el control, renunciar a hacer proposiciones o no hacer proposiciones al hecho de estar haciéndolas. Dejar que las sensaciones sucedan, que se manifiesten plenamente si condicionar. No alimentar, ni rechazar las proposiciones, ni luchar contra ellas. Cuando no se hace nada con una proposición, ésta se desvanece. No concentrarse, permitir (no hacer) y mantenerse atento. Las resistencias Son sensaciones de límite, concentración que impide percibir el espacio sensible con claridad. Son reflejo de los condicionamientos. Si propones, aparece una resistencia o manifestación sensible de una contracción. Cuando no permites también creas resistencias. Es difícil describirlas pero muy fácil sentirlas, inmediatamente pierdes sensibilidad. “Si permito mis resistencias, los condicionamientos que las producen se debilitan hasta su desaparición. Esta es la clave del espacio sensible”. Cuando permito mis resistencias, el espacio sensible se vuelve más intenso. Las resistencias vacías es sentir que no sientes, cuando se diluyen surge un rico caudal de sensaciones. Las resistencias físicas, mentales o emocionales, las contracciones que limitan el espacio sensible pueden ser de dolor, sensación desagradable, bloqueo o nudo, malestar, tensión, ocupan todo el espacio impidiendo sentir nada más y nos llevan a concentrarnos o identificarnos.. Pero si esas mismas sensaciones no limitan el espacio sensible, no son resistencias. Si piensas, siente cómo se piensa para integrar esa sensación en la curación. Seleccionar sensaciones es reconocerlas en medio de otras sin concentrarse en ellas, es un ejercicio de atención. Las resistencias son algo perfecto y muy útil para practicar. Completar es disolver una o varias resistencias., al diluirla desaparece el condicionamiento que la genera, la relación se intensifica y la conciencia adquiere trascendencia. El curador usa las resistencias para abrir un espacio intenso y curar, su verdadero sentido es lograr la experiencia neutral e integrarla. Para completar resistencias primero hay que reconocerlas, sentirlas, no hacerles proposiciones, no alimentar, ni luchar ni rechazarlas sino permitirlas o darles espacio. Cuando esto se logra: el espacio se expande y se vuelve más intenso y fluido. Cambia la relación con el evento y el propio evento. Se desvanece el condicionamiento y se abren las puertas a mayor comprensión y acercamiento a la realidad. “Al completar resistencias, el Espacio Sagrado se manifiesta y sobreviene la curación” El poder de la curación proviene del Espacio Sagrado, no de la personalidad del curador ni de su espacio sensible. “Dios es el que cura, lo único que hace el curador es conectarse con él mediante un lenguaje adecuado que es la neutralidad”. El Espacio Sagrado es un estado de conciencia transcendente, cuando el curador lo alcanza, cualquier intención que tenga se cumple”. Cuando uno reconoce la fusión del Alma individual con el Alma Divina, nos percatamos de que no hay nada imposible. La devoción (mantra), la compasión y el servicio son cualidades arquetípicas asociadas al Sat Nam Razayan. Ecualizar Estado del Espacio Sensible donde se manifiestan todas las sensaciones ocupando la totalidad de la conciencia. ¿Cómo se ecualiza? Con la determinación de que así suceda y completando las resistencias que interfieran. Al ecualizar nos mantenemos estables en el Espacio Sensible, atentos a todas las sensaciones sin concentrarse en ninguna. La concentración produce inestabilidad en el Espacio Sensible. Todas las sensaciones suceden en mí –no fuera- en la conciencia del curador. Ecualizar es reconocer que la conciencia está en todas partes. Es sentir que la experiencia del yo está en todas partes, se ha expandido. El paciente es una sensación más del Espacio Sensible. Ninguna sensación es más importante, sólo se siente el presente, “aquí y ahora”., la conciencia. En Sat Nam Razayan no hay diferencia, no hay centro sino fusión en la experiencia del evento. La individualización Es elegir un evento y poner el Espacio Sensible en relación con él. Sientes las sensaciones que te produce un evento determinado y permitir que el evento se manifieste en el Espacio Sensible. Si tienes una piedra en la mano y la sientes desde ti mismo, el observador se integra con lo observado. Mediante la individualización, puedes sentir qué siente tu mano, el objeto u otras personas desde sí mismos. Es la trascendencia, que sucede en la experiencia y en la conciencia. “Todo lo que pienses del SNR, te estorba –dice Guru Dev- el espacio sagrado no es una filosofía, es una experiencia muchas veces imposible de traducir por la mente, una vivencia intensa que con el tiempo y la práctica se transformará en un arte”.
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