| El Pelouro, escuela de innovación Psicopedagógica e integracción |
|
|
|
|
"En estos tiempos de fracaso escolar más que nunca es necesaria una revuelta escolar", Teresa Ubeira La Escuela y la enseñanza actual son un colador de fracasos que hace aguas y se desparrama sin cauce, quizás por ello al fin El Pelouro está sirviendo de modelo para las Universidades y Colegios españoles, que muestran su interés acudiendo al centro para convivir e integrar una metodología de aprendizaje libre y responsable, donde el niño prospera por su propio interés.
Hace más de tres décadas Teresa heredó a pie del río Miño un terreno de 11.000 m2 con dos grandes casas abandonadas que antiguamente habían servido de hotel balneario. Sin dudarlo, decidieron dedicar aquel regalo a construir una escuela diferente e innovadora donde el niño fuese lo importante. Y siendo el año 1973, sin apenas medios económicos, apostaron fuerte por la utopía de lo que anhelaban recrear, una escuela sin fronteras. Subvencionado y gratuito Las donaciones y ayudas de personas interesadas y afines al proyecto afianzaron el paso a pesar de la falta de apoyo de las instituciones educativas y gubernativas de la época, que rechazaban la propuesta de que conviviesen niños de ambos sexos, normales, superdotados, autistas, down, y de todas las edades y procedencias sociales. Sin embargo, el tiempo cambio las circunstancias y en 1988 la Xunta de Galicia declaró oficialmente a El Pelouro como “centro singular de integración”, pasando a ser desde entonces un centro privado, subvencionado, concertado y gratuito. Hoy aprenden en esta escuela unos ciento veinte niños , desde bebés hasta educación secundaria, que muestran un rico y elevado nivel de conocimientos que les destaca en los estudios superiores. A mediados de los años 90, Teresa y Juan, incansables, dan otro salto adelante y crean sobre las ruinas de una abadía del siglo XVIIII, cercana al colegio, el nuevo Centro “O Pelouro Axeito”, diseñado para la educación de alumnos mayores de 18 años, formación profesional, centro de empleo y de turismo rural, gestionado por los alumnos del centro, además de lugar de encuentro, exposiciones y congresos. Hoy la Abadía es también escuela de formación de adultos , donde acoger a los cada día más numeroso grupos de profesores y estudiantes de distintas universidades y escuelas españolas.
Inicios repletos de creatividad La intención fue desde los inicios materializar una entidad unitaria, de diseño circular en la que todos los espacios se interrelacionan entre sí a través de los distintos habitáculos. La cocina da paso al inmenso comedor de estilo clásico donde cuelgan de las paredes cuadros y objetos de estilo antiguo. Una amplia escalera de madera asciende en espiral y se transforma en biblioteca - unos 6.000 libros se reparten por doquier, vídeos, documentales, todo está a la mano y sirve como objeto de estudio- y avanza hacia las aulas del piso superior para terminar su recorrido en un amplio ático en donde todos los espacios se integran en una unidad sin tabiques ni separaciones. El Pelouro destila creatividad, imaginación, arte del buen hacer, madera, piedra, tierra... belleza en equilibrio.
Algunas aulas son escenarios de teatro donde los niños expresan su creatividad a través de actuaciones, psicodanza, poesía, música, la expresión artística de cada niño da paso al ser sin complejos que se encuentra a sí mismo subido a la palestra y desinhibe sus límites ante los demás, tomando confianza y sorprendiéndose de sus capacidades espontáneas innatas. El eje del círculo es el amplio comedor, que se transforma en las mañanas para iniciar el día, un autobús trae a los niños de las distintas poblaciones cercanas, otros 20 viven en el centro porque proceden de lugares alejados de España. Elegir las actividades que cada uno desea realizar inicia el día, los niños se organizan entre ellos, se agrupan, deciden cómo resolver, investigar, aprender, todos son amigos, se favorece la no-competitividad, la libertad responsable, todo sirve para aprender, hacer pan es una de las actividades favoritas, el huerto, los estanques de patos, los caballos, los diferentes árboles y plantas son un buen complemento experimental para aprender Ciencias Naturales.
La biblioteca está a disposición, los documentales y vídeos, la puesta en común de las noticias de prensa, abriendo coloquios interactivos, les acerca a la realidad social, a los conflictos y los temas candentes sobre los que van tomando conciencia. El niño se interesa en buscar el conocimiento por sí mismo y se une a los demás para resolver y compartir y crecer, desarrollando su potencialidad. Hermanados, los niños aprenden a sentir En El Pelouro importa tocar, sentir, vivir, oler, escuchar, organizar, clarificar, interconectar y buen ejemplo de este trabajo son numerosos y enormes murales que sobre papel de estraza elaboran en común sobre los diversos y diferentes temas que componen cada asignatura, información que se va entretejiendo en el papel como collage de imágenes y pequeños textos que ordenadamente explican y muestran las conclusiones finales del aprendizaje, creando verdaderas espirales de conocimiento. Texto y fotos: Mar Lana SÍNDROME NORMOPÁTICO DE LA SOCIEDAD
“La propia institución escolar exige tanta competitividad, productividad, rendimiento que genera la normopatía desde adentro, lo que dificulta percibir el trastorno social, pedagógico en el que el niño crece inmerso y el problema dentro del contexto escolar, - afirma el manual. La Escuela es una estructura rígida, donde se enseñan sólo contenidos y donde falta la educación en valores. Un medio donde se compite en vez de colaborar y compartir. Donde se “fuerza a pensar” en vez de descubrir, indagar e investigar, lo que crea actitudes pasivas, inapetencia, pereza y la televisión, los videojuegos, las play móviles o los móviles vienen a rellenar ese vacío espontáneo y natural que emanaría de un niño al que se educa viviéndose y conociéndose en cada instante. Este mal aprendizaje genera violencia, agresividad, maltrato, conductas vandálicas, hiperactividad, hipercinesia, tiranías o delincuencias que formarán al futuro adulto”. M.L |
























