La Prosperidad es avanzar y avanzar es abrir, dejar atrás, entregarse, moverse hacia adelante. PDF Imprimir E-mail

lalita_2.JPGY en estos tiempos de fuerte cambio y transformación que vivimos, la prosperidad pasa por dejar paso a lo nuevo, disolver nuestras estructuras de ego contra las que chocamos y aprender a dejarnos llevar más allá de lo conocido.

 

Prosperar es dar, abrir, entregar, transmutar en el propio fuego interno lo que nos sobra, lo que nos endurece, lo que nos duele, lo que nos hacer sufrir, porque en ese lugar de ti es donde está el límite, el impedimento, la tensión, y por ese mismo lugar es por donde tienes que abrir, disolver, relajar, cambiar.

 

 

 

 

 

 A veces el cambio exige una retirada, un movimiento completo hacia un lugar totalmente ncomaprtiendo___.jpguevo, otras veces el cambio lo que está exigiendo es que aprendas a abrirte más, ser capaz de contener y hacerte más amplio que aquello que te hace sufrir. Tienes que darte cuenta (tomar conciencia), comprender el proceso y con coraje atreverte a moverte, pues “no es la vida lo que vives sino el coraje con el que la afrontas”.

 

Lo que experimentas no es lo de afuera sino a ti mism@ viviéndote, experimentando cómo resuelves la realidad, siempre es un proceso de prueba y crecimiento el que te espera, con el que te curte la vida. Lo importante no es el otro o las circunstancias que te rodean y afectan,  lo importante es lo qué haces tú con ellas, cómo utilizas tu vida para abrirte y crecer, crecer es estirarse, hacerse amplio, abarcar, contener, disolver …

 

Otras veces, la vida te pone un jefe peleón delante, un pinche tirano como les llamaba Castaneda, 05feb0405___.JPGpara que resuelvas a través tuyo. Ese jefe es la circunstancia que te va a llevar a conocerte, quizás la vida te esté pidiendo que des un salto al vacío y arriesgándote cambiar de trabajo, confiando en tus capacidades, comprobar cómo al soltar te llega lo nuevo, sin miedo… tus propias posiciones te hacen prosperar, avanzar, abrir, o cerrar, contraer o bloquear. Lo que viene después estará influido por tu propia posición, eres tu y tu relación contigo mimo el/la que atrae o contrae. Otras veces lo que te pone delante la vida con un jefe tirano es que seas capaz de aprender a no afectarte  a nivel personal y  utilizarlo –al jefe- para tu propio reposicionamiento.

 

 

Prosperar no es hacerse rico materialmente, tener más cosas, vivir más cómodo, prosperar es PICT0003___.JPGencontrar la mayor riqueza posible, que está en tu interior, las respuestas certeras que nacen de la intuición, dar con tu conocimiento verdadero, tu saber profundo, lo que exige aprender a estar en calma, confiar en uno, abrirse al silencio, parar, quitarse el disfraz de la intranquilidad, la inquietud, el estrés, la ansiedad, el miedo, pues la careta aprieta en estos tiempos en los que la verdad de uno emana de no llevar trajes aparentes, cinturones que nos tensan o brillos externos que no reflejan cómo estamos adentro.  

 

 

 

Prosperar es dar con la fuente de sabiduría interior y que de tus propias aguas interiores cristalinas emane todo el conocimiento, en el ahora, único lugar o espacio donde están todas las posibilidades, lo infinito.

 

 

PICT3678___.JPG

Invertir en tus propios procesos de transformación es prosperar. Busca terapias que te enseñen a estar en paz, a alcanzar la calma y a confiar en tu naturaleza original, para disolver todos los procesos virtuales que hemos construido y aprendido, cultural y socialmente. La estructura en la que vives identificado, que es una pequeña parte de ti,  te aleja de lo que Eres. Merece la pena apostar por ti, no hay regalo comparable como el que se recibe cuando uno se conoce en libertad.      

 

                  

Mar Lana

 

 

 

 
Mar Lana, Kundalini Yoga, Sanación Sat Nam Rasayan, y Periodismo de Conciencia